|
La bicicleta es el medio
de transporte más accesible manual y de fácil conducción.
Es el vehículo que a muchos niños le brinda la primer idea
de independencia.
El uso de la bicicleta es recomendado por diversas asociaciones médicas
y representa también uno de los deportes más practicados
por la sociedad.
Aquí cabe la aclaración de la diferencia que existe cuando
la bicicleta es utilizada como medio de transporte en la vía pública
o cuando constituye un elemento de competencia o deporte, actividades
estas últimas que deben desarrollarse en pistas destinadas para
tales fines.
El andar en bicicleta no contamina el ambiente con gases o ruidos y es
el vehículo que en su traslado ocupa menos espacio en la vía
pública.
Muchas son sus ventajas, aunque dada la destreza que requiere su manejo
y la carencia de elementos físicos que protegen al conductor, configura
el medio de transporte más frágil, que comparte la vía
pública con otros vehículos más pesados y potentes.
En otro sentido es importante destacar el rol que las personas mayores,
especialmente los padres, deben tener con respecto a los niños
cuando éstos circulan con bicicleta por la vía pública;
habilitación que la ley nacional les otorga a partir de los 12
años. Al respecto debe inculcarse a los menores la responsabilidad
que tienen como conductores, con el consiguiente conocimiento, valorización
y respeto de las normas y señales viales y la toma de conciencia
de que su bicicleta es un vehículo para trasladarse y no un juguete.
La seguridad de todo ciclista comienza por el buen estado de su vehículo,
por lo que resulta conveniente que efectúe una verificación
minimamente semanal de los siguientes elementos:
Frenos:
• Cables y varillas ajustados
• Zapatas o patines de goma en buen estado que agarren o “muerdan”
correctamente la llanta.
• Tornillos apretados.
Neumáticos:
En buen estado:
• Adecuado dibujo de la cubierta.
• Cámara con suficiente presión, no excesiva.
Ruedas
• Centradas.
• Con todos los rayos bien tensos.
• Con elementos reflectantes incorporados.
Manubrio:
• Ajustado.
• Con puños bien fijos.
Asiento
• Sólido y bien sujeto al cuadro.
• Colocado a la altura del manubrio.
Cadena
• Con tensión adecuada, no excesiva
• Engrasada.
Pedales
• Completos.
• Engrasados.
Faro delantero
• Limpio y bien colocado.
• Con luz blanca.
Faro Trasero
• Limpio y bien colocado.
• Con luz roja u “ojo de gato”.
Mariposas, tuercas y bulones
• Bien apretados.
Rodamientos
• Limpios.
• Bien engrasados.
|