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El
80 % de la información que un conductor recibe y necesita es a
través de sus ojos.
Para captar la mayor cantidad de mensajes que le brinda una escena de
tránsito, el conductor debe utilizar la zona de la vista más
amplia, que abarca aproximadamente unos 170 grados. Ésta le brindará
una idea acabada del conjunto, para permitir una reacción adecuada
en el tránsito.
De día,
con luz suficiente, todo conductor puede ver un tramo bastante amplio
de la calzada hacia adelante, hacia atrás y hacia los costados,
ya sea por medio de los espejos retrovisores o bien mediante giros de
la cabeza. Esto es lo que constituye su campo visual.
Dicho campo suele estar limitado por:
1) El marco y los montantes del parabrisas y ventanillas del vehículo,
así como las calcomanías y adornos colocados en ventanillas,
parabrisas y luneta.
2) Otros vehículos en circulación o detenidos en la vía
pública.
3) Edificaciones de todo tipo, puestos de flores, diarios y revistas,
etc.
4) Condiciones climáticas imperantes tales como lluvia, nieve,
niebla, etc.
5) Falta de iluminación.
En la zona
rural, de noche, el campo visual depende del alcance de las luces del
vehículo.
Las luces largas iluminan unos 150 metros y abarcan un campo de iluminación
de aproximadamente 80 grados.
En la ciudad las intersecciones son lugares donde la visibilidad suele
ser escasa y donde es importante ampliar el campo visual sobre la vía
que se atraviesa. Ello se logra principalmente teniendo en cuenta lo siguiente:
• Avanzar lo suficiente como para poder observar un campo de visión
mayor.
• En caso de tener que esperar antes de cruzar la intersección,
hacerlo desde una posición segura.
Existe otro factor que también disminuye el campo visual, que es
la velocidad. Cuando más rápido se mueve el vehículo,
su conductor más se aproxima al género visual denominado
“túnel” . A medida que se acelera se va perdiendo la
visión de los objetos ubicados en ambos lados.
Este fenómeno comienza a los 40 km/h, velocidad en la que el campo
visual se reduce a 100 grados.
Mientras más aumenta la velocidad más se cierra el campo
visual. A 100 km/h el campo visual es de tan sólo 50 grados aproximadamente.
Por otra parte la ingesta de alcohol, o determinadas drogas como sedantes
y narcóticos, así como la fatiga, inciden también
sobre el campo visual de los conductores, con los consabidos riesgos que
de ello se deriva.
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