El trono del pejerrey
Hinojo Grande de Trenque Lauquen es una laguna excepcional para la pesca de temporada. Superpoblada de pejerreyes de medianos a grandes es residencia de lujo del "pez rey".
En algunos ámbitos, el pejerrey es un pez que se presta muy bien como objetivo tanto para aficionados como habitués de la pesca. Una laguna como Hinojo Grande garantiza diversión para todos y el logro de la cuota de cincuenta piezas de buen tamaño en media jornada. Por lo tanto, viajamos por la ruta 5 hasta el kilómetro 436, donde a mano izquierda (yendo hacia La Pampa) nace el ingreso de tierra (sin problemas con lluvia) de once kilómetros hasta el Club Laguna Redonda, punto de partida para esta incursión pesquera.
Casi
no hay chiquitos en Hinojo Grande.
A su servicio
El complejo cuenta con dieciocho botes en alquiler, una
lancha con motor fuera de borda (de apoyo y remolque), venta de mojarras, lanchas
con guía, proveeduría, estacionamiento, comedor, baños,
limpieza y fileteo de pescado... en fin, con todos los servicios necesarios
para dedicarse a los pejerreyes. Además, la ciudad de Trenque Lauquen
dista sólo veinticinco kilómetros del espejo y, en sus bulevares
amplios y limpios, algunos de la familia pueden disfrutar de museos y un precioso
parque, mientras otros pescan.
Hinojo Grande
era un terreno salitroso hasta que hace tres lustros se inundó con agua
del río Quinto y se pobló de "flechas de plata". Su
superficie alcanza las diez mil hectáreas con una profundidad de hasta
cinco metros.
Con Roberto
Dido y su hijo, ambos guías experimentados que trabajan junto a Olaff
y Esteban, tomamos hacia la salida de agua que proviene de los desagües
pluviales de la ciudad y desde cerca de esta costa nos largamos al garreo, con
el ancla tipo flor golpeando el piso para frenar la navegación.
Empleamos línea
de tres boyas. Como había mucho sol, preferimos los colores combinados
con negro, como el verde y el rojo. Sin usar puntero lanzamos hacia los costados
y la borda del viento. A veces la voracidad de los peces nos sorprendía
pues picaban cuando apoyábamos la boya en el agua y mientras encarnábamos
otro anzuelo. La mojarra es el cebo principal y se la encarna con dos pasadas,
la primera sobre la línea lateral bajo la aleta dorsal y la otra un poco
más adelante, de manera que siempre quede cabeza abajo.
Los dobletes
y tripletes son comunes y las piezas que más pican miden entre treinta
y cuarenta centímetros. Se emplean exitosamente brazoladas de treinta
a cincuenta centímetros, aunque quienes prueban con paternóster
no salen defraudados.
Para todos
La laguna es sumamente recomendable también para
quienes organizan excursiones o quienes deseen pescar de costa. La barranca
cae a pique a poca distancia de la vera por lo que, en los tres mil metros de
orilla que posee la institución, la pesca suele ponerse muy buena.
El éxito
singular de Hinojo Grande se mantiene como consecuencia de que la naturaleza
tiene como aliado al hombre: la gente del club vela día y noche por el
espejo, declarado de interés deportivo por la Municipalidad local, para
que los furtivos no arruinen este excelente ámbito pampásico.
Datos
útiles |
Por Néstor Saavedra