El santo de los pescadores

 

San Pedro es reconocido como el santo de los pescadores y la ciudad bonaerense homónima hace gala de su nombre.

Desde el comedor del Club Náutico veo que los mástiles de los grandes barcos caminan sobre las copas de los árboles allá en el río Paraná. Este curso debe correr muy gozoso pues el poeta Rafael Obligado le cantó sus versos muy cerca de aquí, en su estancia costera.
Estoy en San Pedro para presentarles un lugar de muy buena pesca, distante sólo 190 kilómetros de Buenos Aires y 110 de Rosario.

Tres pesqueros bárbaros
Fabián del Pardo es sencillo y amable, típico representante de esta cordial ciudad. Conoce el río como la vereda de su casa, pues posee colmenas sobre el Paraná y vive más en el agua que en la tierra. Como guía de pesca es muy didáctico. Nos explica que la pesca en San Pedro se mantiene durante todo el año, pero en primavera y verano aparecen el dorado, la tararira y algún que otro cachorro para alegría de los aficionados. Las aguas claras, que provienen de los campos, bajan muy limpias y son ideales también durante el estío para probar con señuelos y cucharas.
 

Bagre amarillo de excepcional tamaño, obtenido con sábalo descompuesto.

 
Los peces de piel pican durante todo el año, mientras que en el invierno hacen su aparición los pejerreyes durante un período limitado.
Ya en plena primavera salimos en busca de la variada, que realmente alcanza muy buenos portes y excelentes cantidades. Pusimos proa al norte, atravesando la coqueta laguna de San Pedro para ingresar, después del Arenal, en la laguna del Barco Hundido. Es un sector de aguas bajas y poca correntada, ideal para probar con equipos Iivianos y carnadas naturales. Después de capturar algunos bagres moteados (similares a los amarillos, pero con algunas manchas oscuras laterales), buscamos el hondo cauce del Paraná.
En ciertos lugares el "gran río" acaricia recónditas profundidades que superan los treinta metros. Las delatan los remolinos que se encuentran, por ejemplo, cerca de la costa entrerriana en la boca de El Cavao, una laguna muy rendidora desde fines de primavera, en cuya desembocadura los cardúmenes de manduvás, dorados y chafalotes aguardan la salida de forrajeros. En nuestra incursión optamos por pescar un poco aguas abajo en veriles muy marcados donde picaron moncholos, patíes, bagres amarillos (de más de un kilo), armados chancho y hasta unas buenas corridas de bogas que auguran una temporada magnífica para esta especie. Casi frente de la entrada a la ciudad, la laguna La Brava brinda satisfacciones, tanto en sus juncales interiores como en los remansos de afuera. El ingreso a este espejo, como el recorrido por los demás parajes, requiere de la presencia de un baqueano por las continuas modificaciones que sufre el curso: bocas que se tapan y otras que se abren, nuevos bancos de arena, árboles caídos, etc.
 
Patíes: se obtienen tanto anclados contra la costa, como a la deriva con abundante ceba y boya.

El equipo de primera
El equipo para pesca variada embarcada se compone de una caña de dos metros, con reel frontal cargado con doscientos metros de nailon 0.30/0.35, que permita arrojar plomadas de hasta 50 gramos. Se utilizan líneas con uno o dos anzuelos 2/0, a los que se encarna con un cebo eficacísimo: sábalo en estado de descomposición. Para prepararlo se corta un sábalo en cubitos y se coloca en un tarro con las tripas del mismo pescado sobre los fragmentos. Se lo cierra herméticamente hasta dejarlo fermentar. Recomendamos llevar, como Fabián, un buen jabón perfumado, pues el olor es realmente desagradable. Si no se usa esta carnada, la lombriz de tierra, la masa y la carne de pescado son otras alternativas. Para encarnar el sábalo putrefacto se atraviesa el "cuero" con una sola pasada por el anzuelo.
 
Buena compañía

El camping del Tiro Federal, adherido al ACA, es un buen punto para base de los que aman la carpa.

La belleza de San Pedro permite también que el pescador deportivo viaje acompañado de su familia, novia o amigos que no gusten de este deporte. A las muchas aves se le suma un atardecer muy bonito y una noche movida en restaurantes y bailables de la "city". Durante el día, además, quienes aprecian otras alternativas pueden recorrer la histórica Vuelta de Obligado, visitar quintas frutícolas, practicar deportes náuticos o visitar la faz histórica citadina. Las chicas de la Dirección de Turismo, al mando de Emilse Contreras, lo atenderán e informarán amablemente sobre los pagos de Fernando Bravo, Lalo Mir y César Mascetti.