Primer paso:
Disolver la levadura con el agua tibia, añadir el azúcar,
la leche condensada entibiada y la harina tamizada. Une bien todos
los ingredientes. Tapar el recipiente con la mezcla con un polietileno
y dejar reposar 25 minutos.
Segundo paso:
Batir los huevos, agregar de poco la manteca blanda y continuar
batiendo con batidora 5 minutos más. Perfumar con la ralladura
de limón, la esencia de vainilla y el coñac e incorporar
la preparación del primer paso mientras se bate. Luego
agregar la harina tamizada y unir con cuchara de madera. Volcar
la masa sobre la mesa enharinada y amasar sobando y golpeándola
hasta obtener un bollo liso que no se pegue en las manos (sí
es necesario, añadir un poco más de harina).
Después poner el bollo de masa en un recipiente hermético
con tapa o en un bol tapado con polietileno y dejarla elevar durante
90 minutos. Volcar la masa sobre la mesa, aplastar con las manos
y esparcir las frutas. Amasar nuevamente cortando la masa en porciones
y encimándolas para que se distribuya bien la fruta. Realizar
esta operación 2 o 3 veces, amasando muy bien. Divide la
masa en partes iguales y formar 2 bollos. Ubica cada uno de los
bollos en un molde de papel para pan dulce de 1kg previamente
enmantecado. Pintar la superficie con manteca derretida, disponer
los moldes con la masa sobre placa y tapar con polietileno y/o
repasador. Dejar elevar hasta que la masa llegue al borde del
papel, aproximadamente 3 horas.
Pintar con huevo batido la masa y hacerle un corte en forma de
triángulo, hornearla a temperatura moderada en horno precalentado
durante 45 minutos hasta que el pan dulce esté dorado y
la masa cocida. Retirar, pincelar con agua para dar brillo y dejar
enfriar. Para conservarlo es recomendable envolverlo con papel
de aluminio.
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