Un rincón de recuerdos dentro de nuestro museo, casi un viaje en el tiempo! :

Así se vendían los autos.

¿Se puso usted a pensar, alguna vez, cómo habrá sido aquello del arranque publicitario, para apoyar la venta de los automóviles en el país?

La primera aclaración que formulo, es ésta: yo siento por la publicidad, un tremendo respeto.
Le digo más, la presiento casi como una ciencia.

Unicamente al alcance de muy pocas personas. Muy talentosas ellas, porque -éste no es el caso- al fin y al cabo, muchas de esas gentes, en ocasiones y gracias a sus ponderables recursos de convencimiento, han sido (son y serán) capaces de vender hasta lo invendible.



"Automóvil y Sports" con el aviso de FIAT, a toda página.
Febrero de 1912.



"Caras y Caretas" del 8 de setiembre de 1900.
El aviso del Locomobile.

"Automóvil y Sports" (1913).
La ficha completa del Overland y su perfil, abajo.

¿Y antes? ¿Cómo se haría cuando el siglo era nuevo? ¿Cómo se venderían los automóviles, que encima de ser nuevos, recién llegaban a la imaginación de las gentes, como un artefacto casi desconocido, en blanco y negro, cuando mucho?

Esta que sigue es una historia que tiene sus encantos. (Yo también tengo que hacerle propaganda a mi material ¿verdad?)

Para que vea que no le miento, le proporcionaré algunos ejemplos de aquella publicidad. Y le aproximo algunas reflexiones más. Va a ver cómo, al final, conviene conmigo que la publicidad de cuando nacía el siglo, dentro de la poderosa arma de su ingenuidad, tenía mucha fuerza.

Con lo que se comprobará que la publicidad, tanto ayer como hoy, fue una aliada excepcional del automóvil, incluso en aquel tiempo cuando el auto era considerado -o poco menos- una "máquina infernal...".

A MODO DE REPASO

El repaso no es exhaustivo ni cosa parecida. Reuní algunos elementos para tener una idea de la cosa. No creo que sea el que veo en CARAS Y CARETAS del 8 de setiembre de 1900, el primer aviso que se publicó de un auto. Pero le debe pegar en el poste (como dicen los enanos bajitos del jardín).

"Locomobile- Es el automóvil más popular en Buenos Aires y otras capitales", arriesga el mensaje publicitario que no se anda con chiquitas. Y agrega: "El Locomobile Stanley es el automóvil más práctico, más rápido, más sencillo, más liviano y más barato". ¿Tanto? ¿Habrá sido cierto? No hay constancias, pero...

En la desaparecida revista AUTOMOVIL Y SPORTS -un lujo del periodismo nacional que se ocupaba de la "ilustración de todos los sports"- aparece "Fiat en todas partes". Y se ve al propio presidente del país -nada menos- introduciéndose en un imponente Fiat, en una fotografía tomada a espaldas de medio granadero, ¡en la mismísima Casa Rosada!

¿Y el Overland 1913? Una densa literatura acompaña la descripción del modelo 69=T, un 4 cilindros "modelados separadamente" con allumage (encendido) Bosch y entre otras exquisiteces, "transmisión: tipo de selección tres velocidades y contramarcha" (marcha atrás)... concluido (terminado) todas las piezas brillantes, niqueladas... paraviento (parabrisas) de cristal...", apto para cinco pasajeros.


"Automóvil y Sports" (Julio 1913) El Peugeot "de carrera"...

"Plus Ultra" (1917) Aviso del Dodge. Para mirar un rato largo

"Automóvil y Sports" (1915).
El Buick la denominación retumbante de "el caballito criollo"

Lo que se dice una paquetería fue el anuncio publicado en otra joya del periodismo gráfico nacional (PLUS ULTRA) que en 1917 presentó los "automóviles Dodge Brothers" (como se ve, la invasión de la lengua de Shakespeare tiene antecedentes con telarañas).
Un viejo luchador argentino -Julio Fèvre, hijo- representaba a esta marca.
El aviso en cuestión explica que el precio de "la voiturette o del doble faetón completo es de $ m/n. 3200 (sobre vagón Buenos Aires)". (Venía de ultramar).
Uno, enamorado de los automóviles -hasta en los avisos- no sabe de qué maravillarse más. Del dibujo cuasi perfecto, hecho por un ilustrador de aquellos que iluminó nuestra niñez sin televisión (afortunadamente). Del contorno -no del entorno, como se cuenta hoy- que rodea al automóvil (la silueta del niño y su amigo, cl perro) o la estampa que parece escapada, si se repara con atención, de una campiña europea, delatada por el tipo de construcción de una suerte de granero que se alcanza a divisar sobre la "capota" plegada del imponente (y barato) automóvil...

TAMBIEN, AUTOS DE CARRERA
¿Si había coches de carrera? ¡Claro que sí! ¡Y Peugeot! Ganador del Gran Premio del Automóvil Club de Francia -"la más importante carrera del año"- manejado por Boillot en 7h53m56s., aventajando por 2m4s a su compañero Goux, lo que venía a demostrar "la estupenda regularidad de Peugeot", que "en lugar de descansar sobre sus laureles del año pasado, brindó a sus competidores mundiales, la ocasión de una revancha ruidosa, pero con esta nueva victoria, más completa aún que la anterior".
Y allí está el aparato importado por Recht & Lehmann, con el número 1 pintado a los costados, el capot aguzado (la manija colgando debajo del imponente radiador), las ruedas al aire y los dos tripulantes mirando a un costado. Como quien dice, fijándose en la ventaja que llevaban sobre sus adversarios...

LA FORTUNA DE LA MEMORIA
Vuelvo un poco atrás, para precisarle que también en el Tour de France 1914, aparece el Buick, calilicado (¿se habrán enterado entonces en Norteamérica?) como "el caballo criollo de los autos". El Buick costaba 3500 pesos "curso legal", con una tentadora oferta extra (¿vieron cómo la publicidad entonces "ya enganchaba" igual que hoy?) pues "los agentes del Buick desafían (por) 100.000 pesos -una casa costaba entonces 2600 pesos...- al automóvil de doble o más precio, que venza su récord Buenos Aires-Valparaíso" (De este "récord", por ahora, mejor no acordarse. Ya llegará su turno. Prometido).
Otros tiempos. Otros automóviles. La misma encantadora publicidad renovada hoy con colores que van mucho más allá del blanco y del negro, únicamente.
Con un aire de encantadora, apacible melancolía.
Ya sé. Es posible que si usted viene a ser un lector con años, al concluir esta lectura, se ponga a repasar aquellos días, en medio de un suspiro y un recuerdo.
Considérese afortunado de poseer semejante vivencia en su memoria.
Usted es un afortunado. Créame. Cordialmente, el autor...