CENTENARIO DEL AUTOMOVIL CLUB ARGENTINO

El próximo 11 de junio
se cumplirán 100 años de la fundación
del Automóvil Club Argentino, entidad privada
sin fines de lucro que brinda una amplia variedad
de servicios y que es reconocida como la más
importante en América Latina y entre las
mejores del mundo.
Para realizar una reseña
de los orígenes es necesario evocar la aparición
del automóvil en la denominada Gran Aldea,
hoy pujante Buenos Aires. En 1892, Dalmiro Varela
Castex importó un coche Benz con propulsión
a caldera al igual que otros personajes contemporáneos.
En 1894, Castex trajo al país un De Dion
Bouton, triciclo con motor a bencina, luego en 1895
siempre por su infatigable mediación arribó
al país otro Benz y como corolario del aporte
de Don Varela Castex, en 1896 llegó a la
Argentina un Decauville de dos cilindros fabricado
en Francia.
La idea de crear un Club que
agrupara a los incipientes automovilistas fue alentada
por ellos y sus amistades que solían reunirse
con sus vehículos en el actual cruce de las
avenidas Del Libertador y Sarmiento al finalizar
la recorrida por las calles y senderos de los bosques
de Palermo.
La primera reunión formal
se realizó en la Sociedad Hípica Argentina
bajo la presidencia del barón De Marchi con
el objeto de fundar el Automóvil Club Argentino
encargando al doctor Nicanor Magnanini la redacción
de los estatutos. Los fundadores del ACA realizaban
frecuentes viajes a Europa lo que les permitió
tomar conocimiento del funcionamiento de entidades
similares que ya existían en Francia(1895),
Bélgica(1896), Inglaterra(1897) entre otros
y adecuar los mismos a la realidad de nuestro país
en esos años.
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El primer presidente
del ACA elegido para el periodo 1904-1908 fue
Dalmiro Varela Castex y lo acompañaron
en su fundación Juan Abella, Carlos de
Alzaga, Félix Alzaga Unzué, Alfredo
De Marchi , Juan Drysdale, Alfredo T. Fernández,
Emilio D. Laborde, Nicanor Magnanini, José
Pacheco y Anchorena, Ubaldo de Sívori,
José Semprún, Henry Thompson,Luis
Valiente Noailles, Alfredo Tornquist, Félix
Gunther, Miguel Marín Carlos Morra, Elías
Romero, Antonio De Marchi y Carlos Tornquist. |
En 1905 comenzaron a circular
los intrépidos entusiastas y sus vehículos
por los polvorientos y fangosos caminos del interior
del país cubriendo distancias que hasta ese
entonces solamente lo hacían carros, diligencias
o galeras. Buenos Aires – Rosario marcó
un hito, popularizándose más adelante
como una de las clásicas competencias automovilísticas
nacionales. En 1906 se realizó por iniciativa
del Diario El País, de Carlos Pellegrini
la primera carrera de automóviles sobre ruta
en Sudamérica. El Automóvil Club Argentino
como entidad rectora del automovilismo confeccionó
el primer Reglamento de una prueba de este tipo
donde fue elogiado por el alto sentido de la previsión.
El trayecto fijado fue de la Recoleta hasta el Tigre
Hotel interviniendo máquinas de hasta cuatro
cilindros. El ganador fue Miguel A. Marín
con un Darracq de 20HP, el segundo fue Francisco
Radé con un Dietrich de 24-32 HP de propiedad
del Dr. Carlos Lamarca.
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El
uso del automóvil iba reemplazando
a los carruajes o galeras tiradas por caballos
y comenzaba a erigirse como un medio de transporte
rápido y seguro. Comenzaron en esa
década las competencias automovilísticas
que sirvieron posteriormente como trazados
de rutas uniendo Buenos Aires con diversas
ciudades del interior( Rosario, Mar del Plata,
Córdoba, etc.). |
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La imperiosa necesidad de señalizar
los caminos fue una acción casi inmediata.
Si bien ya era promisoria la actividad del automovilismo
deportivo, las autoridades del Automóvil
Club Argentino teniendo en cuenta que el uso del
automóvil se incrementaba, ya en las zonas
rurales ofreciendo una diversidad paisajista, se
abocaron al desarrollo del turismo y marcado de
las carreteras. Para ello mediante una difícil
tarea se comenzaron a realizar los primeros relevamientos
de rutas para la edición de guías
y planos. En 1923 queda constituída la Oficina
Técnica Topográfica. Para ello mediante
una difícil tarea se comenzaron a realizar
los primeros relevamientos de rutas que permitieron
la confección de los sencillos croquis de
carreteras. En 1923 queda constituida la oficina
Técnica Topográfica, hecho que motivó
que se comenzaran a ejecutar las primeras Hojas
de Ruta, y descripciones de viaje.
Años después, el
Automóvil Club Argentino adquirió
las primeras máquinas viales, para el mantenimiento
de rutas distribuyéndolas entre las delegaciones
del interior donde en los caminos solían
encontrarse profundas huellas de carros y abundantes
pantanos. Los recursos genuinos se obtuvieron mediante
convenio con los importadores de automóviles
que cedían una cuota por cada unidad que
llegaba al país y el ACA otorgaba el cincuenta
por ciento de las cuotas societarias. Llegó
así la creación de la División
Carreteras que tomó a su cargo el relevamiento,
conservación y señalamiento de las
principales rutas nacionales.
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Luego comenzaron
a instalarse las primeras casillas camineras
que prestaron gran utilidad a los ocasionales
automovilistas pues contaban con abastecimiento,
servicio mecánico y en su mayoría
con teléfono. La número 1 se instaló
entre Lezama y Guerrero en la ruta a Mar del
Plata y la número 2 en Morón sobre
el camino a Luján. |
Si bien las primeras excursiones
organizadas por el Automóvil Club Argentino
datan de 1910 hasta la ciudad de La Plata o en 1913
a Córdoba, a medida que se relevaron los
caminos y las condiciones técnicas de los
autos comenzaron a organizarse excursiones con finalidades
turísticas a sitios más apartados,
Mendoza, Rosario, San Luis y luego a Lago Nahuel
Huapi que fue descubierta en la segunda década
del siglo. Fue por esos años(1920-1930) cuando
por iniciativa del ACA comenzó a difundirse
la actividad del camping hasta entonces desconocida
en nuestro país. Con la forestación
y adecuación de diversos lugares de fácil
acceso se inició este nuevo desafío.
Los primeros en instalarse fueron Chascomús
próximo a la laguna y en San Miguel. Luego
Luján, Punta Chica, Quilmes, Punta Lara,
Timbúes, Carlos Paz, La Margarita y San Clemente
del Tuyú. La difusión se realizó
con muestras fotográficas, folletos, exhibición
de películas y medios radiofónicos.
En 1926 el Automóvil Club
Argentino se afilia a la Asociación Internacional
de Automóvil Clubs Reconocidos hoy Federación
Internacional del Automóvil(FIA) a partir
de ese momento los socios de los clubes afiliados
obtenían distintos beneficios en sus viajes
a otros países.
1936 marca una etapa importantísima
para el ACA. Ese año se realiza un acuerdo
con Yacimientos Petrolíferos Fiscales para
realizar un plan de instalación de estaciones
de servicio. El acuerdo de espíritu netamente
patriótico predominó en la concertación
del convenio aunando esfuerzos y montando una perfecta
organización que facilitaba la provisión
de los productos nacionales a los automovilistas.
Se realizó un concurso abierto para la construcción,
con características uniformes, de las primeras
estaciones y que contemplaran todas las necesidades
del automovilista. Se logró el objetivo perseguido
por la institución con la realización
de obras de líneas modernas, sobrias y elegantes.
El símbolo del ACA –
El muñeco- configura la silueta de un agente
de tránsito haciendo señal de parada.
La cabeza está representada por la insignia
del club y en el brazo extendido se reproducen las
iniciales de la entidad . En cuanto al tronco de
la figura así estilizada se reproduce el
tramo del camino que corresponde a la próxima
estación. Al finalizar 1939 quince estaciones
fueron inauguradas entre ellas Córdoba, Samborombón,
Dolores, Pirán, Mar del Plata, etc.
| Diversas fueron
las sedes que ocupó el ACA a través
de los años.El 27 de diciembre de 1942
inauguró la actual sede central en Av.
Del Libertador 1850 en Buenos Aires el entonces
presidente de la Nación, Dr. Ramón
Castillo y el titular de ACA, señor Carlos
Anesi.. |
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En 100 años el Automóvil
Club Argentino ha desarrollado una intensa obra
en todo el país. Numerosas dependencias hoteleras,
recreos, campamentos, unidades serviciales, seguros
de automotor, vida, accidentes personales, embarcaciones,
incendio y del hogar a través de La Caja
S.A, trámite para la obtención y renovación
del registro de conducir mediante un convenio con
el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, turismo
nacional e internacional, cartografía, educación
vial, pista de aprendizaje vial para niños,
cursos de manejo, planificación de tránsito,
Instituto de Enseñanza gastronómica,
hotelera y turística, escuela náutica,
asesoría jurídica, trámites
de patentamiento automotor, biblioteca, revista
Autoclub, museo del automóvil, descuento
en combustibles(5%), auxilio mecánico con
vehículos dotados con la última tecnología,
auxilio náutico, talleres mecánicos
propios y vinculados, plan de cobertura de salud,
descuentos en medicamentos, tramitación del
DNI(Documento Nacional de Identidad), son algunos
de los beneficios o prestaciones que brinda esta
centenaria entidad.
También el ACA es miembro
de la FIA(desde 1926) y de la AIT Alianza Internacional
de Turismo(desde 1952) y de la FITAC(Federación
Interamericana de Touring y Automóvil Clubes).
Posee el poder deportivo nacional automovilístico(Autoridad
Deportiva Nacional) delegado por la FIA, el cual
lo faculta para organizar y fiscalizar competencias
nacionales o internacionales(Gran Premio de Fórmula
Uno, Rally Internacional y Campeonatos Argentinos).
La ampliación, modernización
e incorporación de nuevos servicios constituyen
el común denominador de los dirigentes del
ACA en todo el país, siempre con la vocación
de progreso y el espíritu servicial de sus
fundadores.
En apretada síntesis
se detalló parte de la historia de los inicios
del Automóvil Club Argentino y su actualidad.
Buenos Aires, 5 de mayo de 2004
