por Horacio del Prado


Desplegando en casa o en el camino un mapa del Departamento de Cartografía Vial y Turística del ACA, el punto clave a marcar es el kilómetro 349 de la Ruta Nacional 52. Es allí, a 4.170 metros de altura, en una puna jujeña que aún seguirá subiendo hacia las montañas cordilleranas, donde ya funciona un oasis de arquitectura y modernidad: el Motel ACA Paso de Jama.

En esa planicie abrumadora de viento y de extensión, que va hacia la región chilena de Atacama, el motel se implanta como una posta tecnológica del siglo XXI. Estacionamiento, bar, minimercado y la unidad de servicio de YPF, empresa una vez más asociada al Club en los emprendimientos que siguen haciendo al país. Hay en el motel doce camas en sus cuatro habitaciones, que están provistas cada una de baño privado y calefacción. Además de disponer, también cada una, de su aparato de televisión conectado al resto del mundo.

Cuando pa’Chile me voy...

La primera razón que da importancia estratégica al Paso de Jama es comercial. Desde tiempos precolombinos fue uno de los cruces cordilleranos hacia la actual República de Chile, cuando pobladores de las culturas atacama y omaguaca realizaban sus intercambios a través de Jama.

Ya en la actualidad, Jama enlaza los pavimentos de nuestra Ruta Nacional 52 y de la chilena Ruta CH-27. Constituye así un tramo fundamental del corredor bioceánico Eje de Capricornio, que vincula las poblaciones del lado Atlántico con las del Pacífico. En el interior de nuestro país, la provincia de Formosa alberga un trecho clave. A nivel continental, hasta la producción brasileña de San Pablo se comunica con el Pacífico a través de Jama.

Una segunda razón es climática: mientras los otros pasos importantes hacia Chile suelen ser vulnerables al rigor combinado de ventisca y nieve que puede paralizar durante días las caravanas de transporte, Jama está a salvo del temido “viento blanco”.

Como ocurre con la comunicación “boca a boca” sobre, por ejemplo, la calidad de un espectáculo o la virtud de un restaurante, la información sobre esta ventaja se difundió. Un camionero varado en uno de los pasos al sur cruzó sin problemas por Jama y se lo contó a un colega. Evidentemente la red continuó, porque hoy la gente de Jama calcula que cada mes pasan 100 camiones más que el anterior... Ya se ha hecho habitual en la gestión de transporte de carga el llamado telefónico para confirmar la disponibilidad de combustible en caso de que el camión tema llegar reseco.

El placer del viaje

El Paso Internacional de Jama, custodiado por la Gendarmería Nacional, está a 349 kilómetros de San Salvador de Jujuy. Si se emprende el viaje desde la capital provincial se puede salir naturalmente por la Ruta Nacional 9, Autopista Perico-Jujuy, tomando por la Multitrocha o por la variante Arroyo del Medio.

El viaje hacia Jama ofrece la posibilidad de internarse en uno de los escenarios más sorprendentes del continente americano, por eso mismo la mayoría de sus tramos fue incorporada al Patrimonio de la Humanidad que en distintos aspectos releva la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).
 
A sólo 30 kilómetros de San Salvador se encuentra el área Reserva de la Biosfera de las Yungas, que alberga al Parque Provincial Potrero de Yala, con 4.300 hectáreas de fauna y flora de la ecorregión de las yungas. Pero si se encara directamente hacia la Quebrada de Humahuaca, siempre en ascenso y hasta articular con la Ruta Nacional 52, se pasa, entre otras, por las bellezas naturales y culturales de Tumbaya, Bella Vista, Chañarcito, Purmamarca y Cieneguillas. Luego es posible subir por la fantástica Cuesta de Lipán, atravesar Caracolillo, Abra de Potrerillos y Ronque Angosto, y cruzar por el medio uno de los paisajes más increíbles del mundo: las Salinas Grandes.

Después se puede salir por la Quebrada del Mal Paso hacia Susques. Pero Susques amerita un párrafo más. Aquí, en la última población que se pisa antes de Pueblo de Jama, es posible encontrar un cajero electrónico y, a unos cuantos metros, la capilla de adobe de Nuestra Señora de Belén de Susques. Es un pequeño tesoro de la historia del arte en nuestro país, por su realización arquitectónica y por su retablo pintado, entre otras cosas. Construida hacia los últimos años del siglo XVI, en las décadas primeras de la colonización española, es uno de los testimonios religiosos más antiguos de Jujuy y Monumento Histórico Nacional desde 1943. Susques tiene también ruinas de poblaciones originarias, un cementerio tan interesante como su segunda antigua capilla allí erigida y, en general, una calma silenciosa y soleada. Como telón de fondo también hay volcanes, afortunadamente apagados...

Después del motel

Al dejar Susques se pasa por las dunas de Angosto de El Taire, que últimamente buscan aquellos que practican sandboard para deslizarse. Luego, por el Salar de Olaroz y su cordón homónimo, se encuentra la Quebrada de Archibarca con sus escasas casas. Y al fin, detrás de ellas, se divisa el volcán Jama, límite con Chile y obelisco referencial para el viajero...

Cuando el viaje continúe hacia el Pacífico, aún se podrá disfrutar de la Laguna de Jama, poblada de flamencos y garzas. En definitiva: el problema del Motel ACA Paso de Jama es que dan más ganas de quedarse que de estar de paso.

 


  >MOTEL


Nunca está de más repasar el “mataburros” máximo, el Diccionario de la Real Academia Española. Entre otras cosas, para encontrar precisiones. Por ejemplo, que la palabra “motel”, ya castellanizada, es un acrónimo inglés que con buen sentido práctico combina dos palabras: motorcar (automóvil) y hotel. Luego definirá: “Establecimiento público, situado generalmente fuera de los núcleos urbanos y en las proximidades de las carreteras, en el que se facilita alojamiento en departamentos con entradas independientes desde el exterior, y con garajes o cobertizos para automóviles, próximos o contiguos a aquellos”.

 

RESERVAS
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Publicado en la Revista Autoclub N° 202 - Octubre / Noviembre / Diciembre