Aquel convenio firmado un 10 de diciembre de 1936 entre el Automóvil Club Argentino y Yacimientos Petrolíferos Fiscales iba a determinar el comienzo de una alianza que a lo largo de los años provocaría grandes avances en el desarrollo de las comunicaciones terrestres argentinas.

 


Por aquellos años, siendo presidente del ACA el Gral. Camilo Idoate, el Poder Ejecutivo nacional buscaba asegurar el desarrollo gradual y racional de la industria del petróleo y proteger al consumidor. Para lo cual, días antes de la firma de este convenio, dictó un decreto prohibiendo la exportación y reglamentando la importación de petróleo y combustibles fluidos.

El convenio permitió que YPF pudiera expandirse brindando un servicio superior basado en la capacidad organizativa del Automóvil Club Argentino. El texto definitivo establecía la exclusividad para la venta de los productos YPF en toda estación de servicio, casilla o camping del ACA existentes o por construirse y el expendio de combustible al precio oficial. Por su parte, el ACA recibía una bonificación por cada litro vendido y la posibilidad de recibir créditos en productos para poder adquirir, construir o mejorar sus edificios.

Este plan conjunto preveía la construcción de varias estaciones, además del compromiso para obtener ambos, ante la Dirección Nacional de Vialidad, la exclusividad del señalamiento caminero y extender a los nuevos caminos este programa. Los créditos para la construcción siempre se harían en productos YPF, nunca en dinero en efectivo.

Las primeras estaciones y garajes que se planearon fueron las de Rivadavia y Camacuá, en la Capital, además de Córdoba, Mar del Plata y Mendoza y varias dependencias sobre los caminos que se estaban pavimentando entre Buenos Aires-Mar del Plata y Buenos Aires- Córdoba.

Con las nuevas instalaciones se permitió llegar a los asociados y al público en general con grandes beneficios y la posibilidad de gozar de los servicios del Club uniendo las principales ciudades y centros turísticos. En una época donde primaba la desigual rivalidad de YPF contra dos potencias mundiales como la Standard Oil Company y el grupo Shell, se argentinizó el servicio público de distribución de la nafta y permitió vencer la resistencia de gran parte del público de utilizar la nafta fiscal y los aceites YPF

Contemplando cumplir con todas las necesidades del automovilista y la búsqueda de una imagen unificadora, se realizó un concurso de anteproyectos para las obras a realizarse. Finalmente se optó por edificios de líneas modernas, sobrias y elegantes.

El incremento en las ventas en sólo cuatro años fue asombroso, y para cumplir con las solicitudes que se recibían de todo el país para ampliar las obras se resolvió extender el convenio, que en un principio se había dispuesto por 10 años, y realizar un plan más completo que abarcaría casi todas las carreteras, las ciudades de interior, llegando a las rutas de ingreso del país. Con la finalidad de fomentar el turismo, el ACA concibió el plan de crear estaciones de servicio y aprovisionamiento en las rutas de acceso a parques nacionales y precordillera.

Al promover el progreso del país al acercar el interior, en esa época todavía muy aislado, este convenio sigue vigente, afirmando su presencia en todas las rutas y ciudades de la Argentina, siempre buscando elevar la calidad de servicios y confirmando las bases sobre las que el ACA fundamenta su tarea: el espíritu de servicio y el bien común.


  >LA ALIANZA CON YPF EN EL AUTOMOVILISMO Y A TRAVÉS DEL TIEMPO

Gran Premio Argentino de Carretera en 1963
Mas de 4 décadas mas tarde, el clásico Gran Premio Argentino Histórico




 

Publicado en la Revista Autoclub N° 192 - Enero / Febrero / Marzo 2007